UNA MUJER DE LA FLORIDA
TERESA MÁS AGULLÓ
Nacida en la Florida (Alicante), un viernes, primero de febrero de 1924, hija de Jaime Más Giménez y de Teresa Agulló Peral, así que Teresa será la hermana mayor de María y José Más Agulló. Por lo que Teresa Más se casa con NOEL y ambos dos traen tres hijas, a decir: Evelyn, Yolanda y Florinda… la menor de las hermanas.
Así que es preciso decir que estuvo con su barrio hasta finales de diciembre del año 2023 momento en que su luz se apagó definitivamente… Breve lapso de su vida donde nos deja sus entrañables palabras: un día, no se si fue en un periódico de Cataluña, leí la noticia que narraba un presidente de una asociación de vecinal y contaba como se había formado la asociación de su barrio Ese hombre explicaba como trabajaban y, aparte de eso, decía lo que habían hecho para arreglar las calles, las luces de la barriada y todo lo habían hecho los vecinos. Así, con esos argumentos, pudieron conseguir crear la asociación de vecinos. – Y me dije: mira que bien. – Eso son unos vecinos que se preocupan por su entorno.
El imparable devenir del tiempo siguió su curso y a tenor de azarosas circunstancias, además de tener que sufrir diversos acontecimientos nos fuimos a trabajar a la isla de Ibiza, en el municipio de San Antonio.
El municipio de Sant Antoni de Portmany -San Antonio Abad, en castellano- se extiende al norte de la isla, haciendo frontera con los municipios de San José, Ibiza y Santa Eulalia. Por su parte, su núcleo de población principal -también llamado San Antonio Abad- se encuentra ubicado en la costa osete, al abrigo de la bahía de San Antonio; y representa uno de los centros turísticos más importantes de la isla. Desde los años setenta del pasado siglo, numerosos bares y macro discotecas-hicieron crecer la proyección internacional de esta pequeña ciudad costera.
Donde estuvimos residiendo durante tres años y, a lo largo de aquel tiempo no me resistía a dejar de pensar constantemente en mi barrio de la Florida. – Y me dije: “después de haber leído la noticia en el diario catalán”. Pensé que en mi barrio haría falta eso que decía aquel hombre en el periódico y fue entonces cuando me acordé de las personas, vecinos y vecinas que viven en el barrio.
Que por aquel entonces se trataba de un entorno muy simpático: “en las calles no había aceras y no tenían de nada”. Pero, eso sí, las casas también eran muy simpáticas… y durante la noche, sobre todo en verano, los vecinos salían a la calle, a la puerta de sus casas, a cenar.
- Cuando se acercaban las fiestas de «les fogueres de Sant Joan» la vecindad encalaba las fechadas de sus viviendas y adornaban las calles de guirnaldas, banderitas de colores y flecos de papel de seda.
- Pero bueno, al final de los cordiales eventos el barrio seguía totalmente abandonado.
Por lo que pensé que, si estuviera viviendo en el barrio no tardaría en organizar a la vecindad, y luego hablaría con personas que conozco, para ver si podíamos organizar una asociación de vecinos y poder pedir al ayuntamiento de la ciudad las urgentes ayudas que se precisaban en el barrio de la Florida.




