Transparencia y democracia, incompatibilidad de caracteres
Joaquín F. López
Como si de un sencillo divorcio se tratase, hallamos que eso de la transparencia en democracias representativa y con las administraciones públicas, parece que aún están muy distantes. Así que el pasado sábado, tres de junio, en un acto organizado por la asociación Ágora d’ Elx sobre «Transparencia en la Administración Pública». Desde su punto de vista, no es que no se haya progresado en eso de la nitidez, que se piensa que sí se ha hecho. Pero no es menos veraz que, todo quien, todavía no se ha enterado del significado y del fondo de la cuestión que dicha claridad ocupa. Ya que se pretende incrustar donde se ha empotrado en el poder una derecha española corrupta. Veamos pues, según se describió en la Sala de Conferencias de Radio Elche. El conseller de transparencia, Manuel Alcaraz, reconoció haber hallado problemas y contradicciones al tropezar en su departamento con la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos con Carácter Personal (LOPD), o con la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, sobre protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Ley, esta última, también recogida en el artículo 18, de la C.E., de 1978. Asimismo el interventor municipal, Fernando Urruticoechea, crítico donde los haya con la corrupción y el oscurantismo en las administraciones públicas, disertó sobre los grandes agujeros negros que aún sostienen las administraciones locales. Asimismo los Presidentes de la Plataforma de Iniciativa Ciudadana de Alicante (PIC), Manuel Marco y su homólogo, también presidente de Ágora, Pablo Fernández, expusieron e incluso discrepan sobre lo que viene representando la transparencia en los ayuntamientos de la democracia representativa, como la que actualmente funciona, y donde las regencias locales, de distintos colores políticos, muestran su alargada sombra a la hora de facilitar documentación, expedientes, legajos y escritos de los que disponen, al público que los solicita. Demostrando, con la magna aptitud, que todavía no terminan de entender o de tener claro el significado de la limpidez que gestiona la recién creada Conselleria de Transparencia para la nueva gobernanza. Pues ante nutrido colectivo de asistentes, vecinos y residentes, sensibles con las cosas de Elche. El debate que se planteó consiguió abrir las heridas de un espontáneo quien se apropió de la palabra para discrepar sobre las opiniones los favoritismo y la no permisividad de palabra que, por cierto, nunca solicitó. Palabra que fue retirada y él, airado, directamente abandonó la sala. Continuando el debate en el que surgieron por parte de los asistentes constantes alusiones al Mercado Central, con aparcamiento incorporado, o centro comercial privado, que se pretende instalar en los terrenos y subsuelo de la ciudad y sobre presumibles tesoros arqueológicos guardados en las entrañas de un pueblo que desea hallar transparencia y que solo gana claridad, pero nada más.




